En medio de la discusión que se desarrolla en la Cámara de Diputados sobre la reforma electoral impulsada por el oficialismo, el exdirigente del Partido Acción Nacional, Damián Zepeda, aseguró que la propuesta está mal planteada en forma y fondo, al no haber sido consensuada con la oposición y al priorizar —dijo— el fortalecimiento del partido en el poder por encima de los derechos ciudadanos.
Durante entrevista radiofónica con la periodista Mary Carmen Cervantes esta tarde, Zepeda sostuvo que las reglas electorales no son un asunto exclusivo de partidos, sino la base sobre la cual los ciudadanos eligen a sus gobernantes y, en consecuencia, determinan el rumbo de políticas públicas en materia de educación, salud, economía y seguridad.
El exsenador afirmó que una reforma de esta naturaleza requiere acuerdos amplios, al tratarse de las reglas del juego democrático. Señaló que el proyecto promovido por el gobierno federal y por Morena no fue construido mediante diálogo previo, lo que, a su juicio, dificulta su viabilidad legislativa.
En el fondo, argumentó, la iniciativa no atiende los principales problemas del sistema electoral. Mencionó como prioridad el blindaje de los comicios frente a la intervención del crimen organizado, al advertir que en diversas entidades del país grupos delictivos influyen en candidaturas, financiamiento y resultados. Desde su perspectiva, la reforma debería incluir sanciones severas a partidos que acepten recursos ilícitos o postulen candidatos vinculados con estructuras criminales.
Zepeda también cuestionó la sobrerrepresentación legislativa. Puso como ejemplo que una coalición con poco más de la mitad de los votos pueda alcanzar cerca de dos terceras partes del Congreso, lo que permite impulsar cambios constitucionales sin reflejar con precisión la proporción del voto ciudadano. “El Congreso debería ser un espejo del sufragio”, afirmó, al insistir en que cada fuerza política tendría que ocupar un porcentaje de curules acorde con su respaldo en las urnas.
En la conversación, el panista señaló que existen aspectos susceptibles de mejora —como el financiamiento de los partidos, los mecanismos de selección de candidaturas o la regulación de listas plurinominales—, pero insistió en que el eje debe ser ampliar derechos y fortalecer la rendición de cuentas.
Respecto a las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha advertido que los partidos que se opongan a la reforma deberán asumir el costo político ante la ciudadanía, Zepeda consideró que el oficialismo muestra una actitud de imposición. A su juicio, el debate no debe limitarse a aceptar o rechazar una propuesta cerrada, sino abrir la puerta a discutir alternativas que garanticen mayor pluralidad.
El exdirigente nacional del PAN anticipó que la iniciativa difícilmente alcanzará la mayoría calificada necesaria para modificar la Constitución. No obstante, adelantó que su partido insistirá en presentar propuestas orientadas a corregir la sobrerrepresentación, establecer segunda vuelta electoral, registrar compromisos de campaña ante la autoridad electoral y reducir el financiamiento público.
La discusión continúa en San Lázaro en un ambiente de alta tensión política, con posturas enfrentadas sobre el alcance y la intención de la reforma. El resultado marcará no solo el diseño de futuras elecciones, sino el equilibrio de poder en el Congreso.
Para profundizar en los detalles y matices de esta información, le invitamos a reproducir el reporte de audio adjunto a continuación.


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